- ¿En qué orden ver este ciclo de debuts de terror?
- En orden cronológico: La noche de Halloween (1978), Posesión infernal (1981), El proyecto de la bruja de Blair (1999), Saw (2004) y Déjame salir (2017). Así se sigue la evolución del terror de bajo presupuesto y cómo cada película abre una carrera y, a menudo, un subgénero nuevo.
- ¿Qué tienen en común estas cinco películas?
- Todas son debuts o films de despegue rodados con muy poco dinero que lanzaron la carrera de su director. Carpenter, Raimi, Myrick y Sánchez, Wan y Peele partieron de presupuestos mínimos y una idea fuerte, y acabaron cambiando el género: del slasher al terror social, cada una fundó una corriente.
- ¿Cuánto costó rodar La noche de Halloween?
- La noche de Halloween se rodó por unos 300.000 dólares y se convirtió en uno de los films independientes más rentables de su época. Ese contraste entre presupuesto ínfimo y recaudación enorme la hizo legendaria y consolidó a John Carpenter como referente del cine de terror.
- ¿De qué trata Déjame salir (Get Out)?
- Déjame salir sigue a un joven negro que visita la casa familiar de su novia blanca y descubre que la incomodidad social del fin de semana esconde algo siniestro. Jordan Peele usa el thriller para hacer terror social sobre el racismo, y ganó el Óscar al mejor guion original.
- ¿Cuál de estas películas es un found footage?
- El proyecto de la bruja de Blair (1999) es el found footage del ciclo y uno de los que popularizó el subgénero. Rodada con cámara al hombro por actores que improvisaban, presenta su metraje como si fuera real, una idea que luego repetirían títulos como Paranormal Activity o REC.
- ¿Cuánto dura Saw y quién la dirigió?
- Saw dura 102 minutos y fue el debut como director de James Wan, con guion de Leigh Whannell. Se rodó en unas tres semanas por poco más de un millón de dólares y dio origen a una de las franquicias de terror más rentables de la historia.
- ¿Es Posesión infernal el debut de Sam Raimi?
- Sí, Posesión infernal (The Evil Dead, 1981) es el largometraje de debut de Sam Raimi. La levantó con amigos e inversores locales rodando en una cabaña, y su terror artesanal se convirtió en objeto de culto, base de una carrera que llegaría hasta la trilogía de Spider-Man.