Las 5 películas
Drácula negro (Blacula, 1972)
Dir. William Crain · William Marshall, Vonetta McGee, Denise Nicholas, Thalmus Rasulala · EE. UU. · 93 min · Terror · Fantasía
El vampiro entra en el cine blaxploitation por la puerta grande, y lo hace con dignidad inesperada. William Marshall, actor de voz shakespeariana, le da a Mamuwalde una gravedad que la etiqueta de serie B no anticipaba: no es un chiste con capa, es un hombre desterrado del tiempo y del amor. William Crain rueda el Los Ángeles nocturno con energía funk y algún efecto tosco, pero el corazón está en la melancolía. Aquí Drácula deja de ser conde para volverse figura trágica de la diáspora, un noble arrancado de su continente y condenado a matar en un país que no es el suyo. Menos sangre de lo que promete el título; más pena de la que cabía esperar.
Más películas de los 70 Drácula 73 (Dracula A.D. 1972, 1972)
Dir. Alan Gibson · Christopher Lee, Peter Cushing, Stephanie Beacham, Christopher Neame · Reino Unido · 100 min · Terror
Hammer intenta rejuvenecer su franquicia sacando al conde del castillo gótico y plantándolo en el swinging London, con guitarras, fiestas y jerga juvenil. El experimento chirría de forma encantadora: los intertítulos de época envejecen mal y el contraste entre lo moderno y lo eterno resulta cómico sin quererlo. Lo que salva la función es el reencuentro de Christopher Lee y Peter Cushing, colmillos contra crucifijo, dos leyendas que se toman en serio lo que la película no. Lee vuelve a su papel emblemático con hastío elegante; Cushing, como Van Helsing contemporáneo, aporta la única solemnidad creíble. Es Drácula descubriendo que el siglo XX no le sienta bien, y ahí está justamente su interés.
Más películas de los 70 Brácula: Condemor II (1997)
Dir. Álvaro Sáenz de Heredia · Chiquito de la Calzada, Bigote Arrocet, Nadiuska, Javivi · España · 93 min · Terror · Comedia
La respuesta ibérica a la pregunta es previsible y honesta: convertir a Drácula en un vehículo para Chiquito de la Calzada. Álvaro Sáenz de Heredia dirige una comedia deliberadamente barata, sostenida por la energía verbal del cómico malagueño, sus muletillas y su gestualidad imposible. No hay aquí ambición de terror ni de sátira fina; hay chiste tras chiste, humor de brocha gorda y un cariño rancio por el cine de gags patrio de los noventa. Como pieza de cine tiene poco que defender; como documento de una época del humor español, es curiosísima. Es el punto exacto donde el mito se disuelve en carcajada y deja de dar miedo por completo. Se ríe uno, pero no de Drácula.
Más películas de los 90 Drácula 3000 (Dracula 3000, 2004)
Dir. Darrell James Roodt · Casper Van Dien, Erika Eleniak, Alexandra Kamp, Coolio · Alemania / South Africa · 86 min · Terror · Ciencia ficción
Drácula en el espacio suena a broma y la película lo cumple, aunque casi nunca a propósito. Darrell James Roodt ensambla un producto de saldo con decorados que parecen de otra producción, una nave iluminada como un almacén y un reparto que va del descarte de serie B (Casper Van Dien) a lo directamente inexplicable (Coolio como tripulante que se transforma). El guion mezcla la mitología vampírica con jerga espacial genérica sin que nada encaje del todo, y el clímax es de un absurdo memorable. Es cine tan malo que roza lo hipnótico: el mito estirado hasta el punto de ruptura, donde ya solo queda el nombre. Interés cero como terror, alto como objeto de culto involuntario.
Más películas de los 2000 Drácula. Páginas del diario de una virgen (Dracula: Pages from a Virgin's Diary, 2002)
Dir. Guy Maddin · Wei-Qiang Zhang, Tara Birtwhistle, David Moroni, CindyMarie Small · Canadá · 74 min · Terror · Música
El extremo opuesto del ciclo, y su joya. Guy Maddin filma el ballet del Royal Winnipeg como si lo hubiera desenterrado de 1922: película granulada, virados de color puntuales, iris que se cierran, intertítulos, cuerpos que danzan la sangre y el deseo. No hay una sola palabra hablada; todo es movimiento, sombra y montaje febril. Lejos de la parodia, aquí el mito se reinventa hacia arriba, recuperando la carga erótica y xenófoba del texto de Stoker con una lucidez que muchas adaptaciones convencionales no alcanzan. Dura apenas 74 minutos y no sobra ni uno. Es Drácula convertido en pura forma, la prueba de que estirar el mito puede llevar a un lugar más hermoso que el original.
Más películas de los 2000